REPITIENDO AÑO

El mes de Enero debería contener un día más y ese día debería utilizarse para organizar el resto del año, con nuestra agenda recién estrenada.

Sin ser demasiado exigentes, deberíamos tener como mínimo varios objetivos que cumplir, véase a corto, medio y largo plazo.

Objetivos no sólo para alcanzar metas sino para crecer espiritualmente.

Del mismo modo que los niños no aprenden a hablar de la noche a la mañana ni de la misma manera, los adultos también necesitamos nuestro tiempo, horas, días, e incluso años y eso, sin garantía de aprendizaje.

Muchas veces, somos tan exigentes ante lo que debemos hacer que en lugar tomarlo con ilusión y ganas, ya antes de empezar nos sentimos cansados.

Nuestras metas deberían ser más sencillas, más reales, incluso.

Dejar de fumar, ir al gimnasio, etc. son ideas que sólo nosotros llevaremos a la práctica si realmente lo queremos. Todo lo demás, da igual. Sea prohibitivo o dañino para la salud.

Lo más importante, antes de empezar a exigirnos nada es empezar saber qué es lo que realmente queremos.

Para nosotros, primero y después, quizás, nos queden fuerzas para algo o alguien más.

Para empezar, sólo una pregunta, corta, sencilla.

¿Cuánto te quieres?

Sí, ahora, ve y mírate al espejo, ¿qué ves reflejado en él? ¿quién es esa persona?

Sí, es tu imagen reflejada en un espejo, ¿te reconoces? mira tu cara con detenimiento, repite varias veces mirándote en él, -te quiero- , dilo, de corazón.

¿No te sientes a gusto? ¿No te ves capaz? ¿Te resulta doloroso?

También uno aprende a quererse. Aprende a pedir ayda.

Cualquier terapia que nos sirva para sentirnos mejor, es una buena terapia, siempre que se respete el libre albedrío y la Libertad de consciencia.

Mikau Usui, nos enseñó con el Reiki a relativizar buscando el equilibrio en todas las cosas, con unas sencillas frases para repetir a diario:

Sólo por hoy:

- No te preocupes.

- no te enojes

- sé agradecido

- respeta a tus mayores

- trabaja honradamente.